Optimismo Florence

Producción actual de ANÓMICO TEATRO

Obra seleccionada en XXI DE TEATRO ESPAÑOL DE AUTORES CONTEMPORÁNEOS

OPTIMISMO FLORENCE es una patafísica comedia en la que los intérpretes intentan, fundamentalmente, hacer todo aquello que nunca han hecho: cantar en la calle, tocar un violonchelo, atravesar una pared con los ojos cerrados, transformar una silla de andar por casa en barco para cruzar océanos…
Pero más allá del humor, lo que subyace en la pieza es una ácida ironía sobre ese optimismo social y superficial que, a toda costa, y desde diferentes estamentos del poder, tratan a todas luces de que consumamos, sin preguntarnos sobre las consecuencias reales de tan inconsciente optimismo.

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FICHA-TECNICA-PLANO

FICHA ARTÍSTICA
Creación e interpretación: Eva Alfonso y Julio Fernández.
Dirección, textos y vídeo: Julio Fernández.
Movimiento: Eva Alfonso.
Iluminación: Raquel Hernández y Pedro Fresneda.
Espacio escénico: Anómico Teatro
Músicas y sonidos: Magic Flute de Mozart. Florence Jenckins Foster, 1943.
Estando contigo, Marisol, 1969.
Antoñito, canción popular. Grabación familiar. Emilia F., 1974.
Große Fuge B-Dur Op. 133, Bethoven, cuarteto Alban Berg 2011.
Localizaciones: Manzanal de A. (Zamora) y Casco Histórico, Vigo.
Agradecemientos: Teresa Fernández, equipo Teatro Ensalle.
OPTIMISMO FLORENCE es un proyecto en residencia en Teatro Ensalle, 2017

FICHA TÉCNICA
Adaptable a cualquier teatro con posibilidad de proyección.
Técnica en gira: Montse Piñeiro

Extractos:

 

Se ha puesto de moda el optimismo espasmódico. El optimismo incontrolable, el optimismo químico, el optimismo visceral, el optimismo que no se pregunta si hay razones para ser optimisma, el optimismo que simplemente nos obliga a ser optimismas y punto. Por decreto, y porque de lo contrario, todos nuestros proyectos perderían su sentido y es posible que no pudiéramos jubilarnos como dios manda, con un buen plan de pensiones. La ciudad, y quizá el mundo, se han llenado de ese optimismo… Hay carteles por todas partes, de la Caixa, de Balay, de Cocacola… Todos se han conjurado para que seamos optimistas y gocemos como cerdos de la vida,

Y en la tele, ¿has visto ese anuncio de Casa Tarradellas?… Hablo del anuncio del padre y la hija… Ese anuncio en el que a la hija la deja su novio de 15 días, y el padre encuentra una oportunidad de oro para acercarse a ella con una pizza. Me pregunto si esa niña consentida, que jamás ha mirado a los ojos a su padre, se merece realmente esa pizza. Y también me pregunto si ese padre, al que nunca le faltó nada, se merece semejante oportunidad de cariño. El padre, está claro, se muere por una auténtica relación de amistad entre él y su hija, pero solo durante unos minutos, mientras se zampa la pizza… Y ese otro anuncio, en el que la misma hija, u otra parecida, invita a casa a un pazguato de novio, pero igualito que el padre, un yerno que hace las mimas tartas de hojaldre que el padre… ¡Dios! ¡¿Por qué, por que estamos tan necesitados de estas historias tan infinitamente estúpidas? ¿Es ese el optimismo que ansiamos? Sí, creo que sí, que es ese optimismo… un optimismo infantiloide y ridículo, un optimismo asquerosamente paternalista, un optimismo absolutamente falso y mediocre.

Estoy hasta los cojones de que traten de conmovernos con historias como las del padre y la hija de Tarradellas. Quieren que nos pongamos en el lugar del padre porque el padre sufre por esa hija que lo ignora, pero no, él padre no es un indigente, no es uno de esos padres de familia que piden en la calle, es un hombre de mediana edad que sueña con un plan de pensiones y que viste como visten los hombres respetables… Quieren conmovernos, para que en la piel del padre, nos volvamos personas admirables, y por un momento, y gracias a una simple pizza prefabricada que solo hay que meter en el horno durante 5 minutos, olvidemos el hijoputa que llevamos dentro, olvidemos nuestro egoísmo, nuestra cobardía…. nuestro miedo.

A nadie le interesa la indigencia, porque la indigencia nos obliga a pensar qué mundo estamos construyendo, en cambio esos polluelos que llenarán nuestra vida de historias tan bonitas como la de Tarradellas… ¡Me dan asco! ¿Sabes lo que creo? Que esos anuncios son, en realidad, profundamente pesimistas y putrefactos, porque están pensados para satisfacer la comodidad de personas instaladas cómodamente en la estupidez, la estupidez optimista, el optimismo anodino….

¿Pero por qué quieren desanimarnos? Me refiero a los que ordenan emitir estos anuncios… No, no me lo digas. Quieren desanimarnos para que no nos levantemos en masa. Porque lo normal sería preparar una revolución, tal y como va todo, pero con estos anuncios y millones de chorradas optimistas semejantes, nos silencian: ¿Para qué voy a rebelarme si cuando llegan al poder, todos hacen los mismo? ¿Y si por intentar cambiar algo dejan de fabricarse las pizzas Tarradellas y pierdo toda posibilidad de ser feliz? Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer, etc.

Y lo peor es que ese optimismo compulsivo es profundamente individualista… Tienes razón, el consumo es la única esperanza para la economía, quieren que alegremente consumamos para que nada cambie y el planeta siga su rumbo de… autodestrucción. Hay que ser gilipollas para no verlo. Y para colmo, ni siquiera hacen las cosas bien, ni siquiera pretenden que pobres y ricos puedan ser optimismas por igual, eso sería de un extremismo insoportable… Lo único que quieren es que los que se pueden permitir ser optimismas, sigan siéndolo… Los destinatarios de ese optimismo son personas convencionales, esas personas que creen que solo de una determinada manera es posible ser feliz: teniendo una buena casa, una familia perfecta, unos hijos dóciles, un compañero comprensivo, unas camisas de cuello de pico…. Todos esos anuncios, el de la Caixa, el de cocacola, el de Tarradellas… están pensados para idiotas, idiotas titulados y leídos, pero idiotas. Idiotas que han logrado o aspiran a lograr esa felicidad con la que terminan todas las buenas historias: una princesa casada, un abuelo con una generosa jubilación, y una pizza recién hecha, que huele a amor, todos y cada uno de los días del año.

 

Bienvenidos a OPTIMISMO FLORENCE.
http://teatroensalle.com/espectaculos/optimismo-florence/…

 

 

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